BIOGRAFÍA

Crítico literario, sociólogo y filósofo francés. Nacido en Cherburgo, el 12 de noviembre de 1915, vivió en Bayona hasta 1924, cuando se trasladó a París. Estudió en la liceo Louis-le-Grand, se licenció en lenguas clásicas en La Sorbona en 1939, y más tarde en gramática y filosofía (1943) debido a que en 1934 le diagnosticaron tuberculosis, que lo mantiene ingresado en diversos sanatorios durante más de diez años. Fundó el Groupe de Théâtre Antique de París. En 1946 comenzó a colaborar en Combat, una revista de izquierdas, y sus artículos se recopilaron en el libro El grado cero de la escritura (1953). A partir de 1948 fue profesor en las universidades de Bucarest y Alejandría. Trabajó como investigador en lexicología y sociología en el Centro Nacional de Investigación Científica de París. En 1962 fue nombrado director de estudios de la Escuela Práctica de Altos Estudios, organismo donde se dedicó a desarrollar una sociología de los símbolos, los signos y las representaciones, e impartió clases de semiótica. Finalmente fue nombrado profesor de Semiología Literaria del Collège de France en 1976. Murió en París el 23 de marzo de 1980, víctima de un accidente de automóvil cerca de La Sorbona.

PROPUESTOS TEÓRICOS

Sus aportes hacen posible el desarrollo de lo que Saussure funda con sus “Cursos de lingüística”, retoma muchas de sus tesis para hacer de la semiología una ciencia en la segunda mitad del siglo XX. Hace del estudio del signo, así como de la significación, un problema central en las ciencias sociales; también se centra en la Nueva crítica, funda una simbolistica, así como una diaforalogía y una artrología. Barthes hace de la semiótica una ciencia, cuyo interés no son los objetos, sino los discursos que de ellos se elaboran, así como el lenguaje y los signos que están en lugar de los objetos. En esta ciencia, los signos son por sus relaciones dinámicas.

Una de las líneas más importantes de la semiótica es: la semiología estructuralista, siendo Barthes, uno de los cultivadores de ésta, desarrollándola y dándole sistematicidad. Barthes, desarrollo una semiología que fuera el estudio del signo en general, más allá de la lingüística. Él estudia el significado y como se hace intangible o significativo lo cotidiano, como los seres humanos hacen significante lo insignificante, es por ello que estudia lo no dicho o lo que quedo implícito.

Establece que la semiología tiene por objeto el estudio de todos los sistemas de signos. Concluyendo que el leguaje no es más que un subconjunto de signos. De igual manera, se precisa y existe una dependencia de la semiología respecto a la lingüística, Barthes, se refiere a que la lingüística esta destinada a ser absorbida por una translinguistica, colocando a la semiología como una parte de la lingüística.

En Mitologías concibe a la semiología como un método para el análisis de la ideología. Es en este marco donde define la categoría de mito como habla de la cultura, reinstrumentalizando el modelo de Saussure. Por lo tanto, si el mito equivale al habla, entonces la cultura ocupará el lugar de la lengua en el sistema semiológico. El mito, entonces, puede leerse como la materialización de la cultura y como el objeto de estudio de la ideología.

A partir de las nociones de Significante y Significado, Barthes ubica saberes e historias existentes en la cultura en algún momento de su diseño. El Sentido pasaría a ser aquella noción que sintetiza esos saberes o historia constituida. El Concepto sería la construcción de otros saberes e historia sobre la base de la idea previa, mientras que la Significación correspondería al Mito: aquello que finalmente consumimos y naturalizamos de la cultura. Barthes describe las operaciones del mito: Significación, Motivación, Naturalización, Despolitización, Ultrasignificación. Según Barthes, es la semiología la que se incluye en la lingüística y no a la inversa como lo planteaba el mismo Saussure. La semiología se ocupará, entonces, de las grandes unidades de discurso que la lingüística no puede abordar.

El aporte de Roland Barthes, es incluir al estudio de los signos, la semiología. Esta disciplina, entiende que los seres humanos se comunican no solamente a través de los signos lingüísticos, sino también de otros elementos culturales tales como la ropa, el peinado, los gestos, las imágenes, las formas y los colores a fin de convencernos unos a otros respecto de las emociones, valores e imágenes que deseamos transmitir.

OBRA

  • El grado cero de la escritura (1953)
  • Analizó la condición histórica del lenguaje literario y delimitó los conceptos de lengua, estilo y escritura.
  • Michelet por él mismo (1954)
  • Hizo una reconstrucción crítica de la figura del historiador J. Michelet.
  • Mitologías (1957)
  • Recopilación de 53 artículos publicados inicialmente en la revista Les Lettres Nouvelles.
  • Ensayos críticos (1964)
  • Confrontación crítica con el estructuralismo, la problemática del significado de la obra literaria.
  • Elementos de semiología (1964)
  • Bases de una teoría de los signos, intentando situar la ciencia de los signos, dentro del campo de la lingüística.
  • Sistema de la moda (1967)
  • En Crítica y verdad (1966)
  • Defendió las razones de la "nueva crítica" frente al crítico tradicionalista Raymon Picard.
  • El placer del texto (1973)
  • Se plantean problemas fundamentales frente a una concepción que reduce la literatura y los textos literarios a pura retórica.
  • Roland Barthes por Roland Barthes (1975)
  • Adopta una actitud crítica frente a sus propias posiciones "cientifistas" de la etapa semiótica.
  • Fragmentos de un discurso amoroso (1977)
  • Ensayo-novela en el que, a través de fragmentos, alusiones y citas, Barthes reflexiona sobre la "soledad extrema" de un discurso imposible
  • La cámara lúcida (1980)
  • Lo obvio y lo obtuso (1982)

1 comentario: